El por qué aborrezco los bancos

aborrecer a los bancos

Aborrezco los bancos porque son unos aprovechados de tu dinero y no tienen la decencia de tratarte con un mínimo de dignidad. Vaya por delante que habrá de todo, y estoy seguro que habrá muchas personas que trabajen en un banco que son amables, respetuosos y nobles, pero son los menos con los que me he cruzado yo en mi experiencia, y ya hace añitos desde que cree mi primera cuenta bancaria. He pasado por varios bancos y cajas: La Caixa, Caixa Enginyers, Caixa de Sabadell, Deutsche Bank, Ingdirect y recientemente Banc Sabadell. Y una idea se ha ido forjando con mi trato con estos bancos, que cuanto menos interactúes con ellos mejor, como el médico, que cuanto menos tengas que ir mejor. Cuando descubrí que se podía hacer prácticamente todo por internet con Ingdirect me arregló gran parte de mis problemas con los bancos. Creo que he puesto 2 o 3 veces sólo mi pie en la oficina de Ingdirect. Y mejor, porque de estas pocas ocasiones en que me dejé caer en una oficina fue para ingresar el cheque que me dieron por la indemnización por despido. ¿Y adivinas que se le ocurrió decir a la persona que me atendió? pues haber si los metía en un fondo de inversión raro que hacia milagros. Me miré a la chica y le dije, con la que la habéis liado con las preferentes ¿Y todavía tienes la desvergüenza de proponerme esto? Luego salí y pensé que no tienen arreglo. Si la chica ve mi cuenta, ve que tengo una hipoteca con ellos y que me están cobrando intereses cómo carajo me dice que derroche el dinero en un fondo de inversión. Lo que me tendría que haber dicho es, que bien, con este dinero puede amortizar parte de la hipoteca y nos pagará menos intereses. Pues eso, que estaba a gusto con Ingdirect porque simplemente no iba, pero fui y ya la cagaron. Ya les ves el latón, que a la que pueden se quieren aprovechar de tu dinero con cantos de sirena sin importarles un bledo tu economía.

Te ponen pegas a la hora de poner una reclamación

En Caixa Enginyers estaba bien porque la oficina central de Barcelona abría los mediodías y hasta tarde y me permitía ir al salir del curro cuando tenía que hacer alguna gestión (raramente). Una vez tuve un problema y no recebí el trato que esperaba de ellos, me indigné. Quise poner una reclamación y ¿Os podéis creer que no me la dejaron poner? Les pedí las hojas de reclamación de la Generalitat y la persona que me atendió me intento persuadir. Le dije que hiciera el favor de darme la hojas, que no me iba. Y luego me dijo que me esperara que hablaría con el director de la oficina. Qué huevos, lo malo es que no sé como claudiqué. El director me tuvo un buen rato, todo para evadir la reclamación y todavía hoy no me explico como salí de allí sin hacer la reclamación.

Te meten comisiones a la que te giras

En La Caixa no ganaba con disgustos con las puñeteras comisiones por todo, por mantener la cuenta, por la tarjeta de débito, por la tarjeta de crédito, por las transferencias, por todo. Luego ibas a reclamar y siempre te venían con milongas para justificar que no te las podían quitar.

Sólo te atienden rápido cuando a ellos les interesa

En Deutsche Bank la persona que nos atendía muy bien al principio, para que “picáramos”. Le enviabas correos electrónicos con nuestras dudas y te contestaba rápido. Más adelante le enviamos un mail para aclarar un tema, que obviamente podía beneficiarnos, ni caso. Y te puedes creer que al cabo de unos días nos llama para ver si queremos no sé que rollos de fondos de inversión. ¿Cómo se puede tener tan poca decencia?

Su política es arbitraria

Y algo similar me ha pasado con el Banc Sabadell, el banco de los ciervos que se adaptan en tiempos de cambios según la publicidad. Todavía no sé como personas que venero como Quim Monzó aceptaron ceder su imagen para la publicidad que hace el banco. A lo mejor se piensan que son un banco diferente a los otros. Quizás a Quim Monzó lo tratan muy bien, suerte tuviera, pero no a mi. Quizás recuerdes esa coña marinera para que me cogieran un pagaré, hace tiempo que lo conté en este artículo. Pues bien, el sermón que me tuve que escuchar es que no me podían coger el pagaré 2, 3 o 4 días antes del día de vencimiento de pagaré, pero que el día antes no había ningún problema (eso sí, luego vamos vendiendo la idea que es un banco que ayuda a los emprendedores, que te lo pone fácil). Pues bien, hace unos días volví al banco a ingresar otro pagaré, por suerte. Ya me tenían adiestrado, así que fui un día antes del vencimiento tal como me dijeron. Y ¿Os podéis creer que me dicen que no me lo pueden coger? ¿Qué carajo les pasa a los bancos? ¿De dónde sale tanta prepotencia? ¿De dónde sale tan poca vergüenza para reírse de la gente? Lo peor de todo fue tener que escuchar a quien me atendía metiéndome una excusa barata, que si al ser el pagaré del propio Banco Sabadell no tiene que pasar por el banco de compensación y por eso no me lo puede coger. ¿Pero qué dices mujer? que te puedo demostrar el recibo que me diste tu misma hace meses de un pagaré que ingresé al Banco Sabadell un día antes del vencimiento. Pero en fin, aguanté los nervios y me fui educadamente, viendo claro que tienen una jeta que se la pisan y pensando que hasta incluso deben disfrutar haciendo la gota malaya a un servidor.

Al salir del banco me entró tanta rabia que me fui a otra oficina del Banco de Sabadell. Mientras esperaba a la cola me encontré a un conocido. Estuvimos hablando, que si antes trabajaba de informático y ahora de distribuidor de cerveza artesana (este sí que se adapta a los tiempos). Le pregunté si a él le pagaban con pagarés. Que pregunta más absurda, me dijo que sí y alguna vez lo había llevado el día antes que venciera y le habían dicho que no. Me toca el turno, entrego los pagarés (eran varios) y, sorpresa, me los cogen sin rechistar. Aquí tiene su recibo señor. Joder, qué coño pasa aquí. ¿Cuál es la puñetera política de recogida de pagarés del banco? Eso es lo que más me molesta, esta aleatoriedad de los bancos, esa sensación de santa inquisición, que tanto te pueden perdonar la vida como mandarte a la guillotina. Y todo por darles 2000 euros, que dan unas ganas de decir, no me coges el pagaré, pues ya lo has visto suficiente, porque no vais a ver este dinero en vuestro banco. Pero es que ya veis el panorama, ¿Qué banco se salva? Y lo que no me vale es aquella oficina que si te tratan bien, porque claro la persona del banco te conoce, es tu vecino, o es el cuñado de no sé quien, y a ti no te cobran la comisión porque te conocen pero al resto sí.

Todavía existen categorías

¿Y habéis visto esas personas que pasan de la cola y se meten al despacho de algún pez gordo de la oficina? Cuando hacia cola en el Banco Sabadell por lo de pagaré lo volví a presenciar, manda huevos.

Esa insistencia para colocarte productos

Y de nuevo, la historia con los bancos se repite, ayer me llama una persona del Banc Sabadell, un tal Salavadó. Se presenta por teléfono, me pregunta si soy Marcel, le digo que sí y ya me advierte que la conversación se va a gravar por “motivos de seguridad”. ¿Qué motivos de seguridad? ¿Por si pico el anzuelo del producto que me quiere vender no poderme echar atrás? Cómo se atreven a llamar para venderte algo e ir de este palo. Pues nada, que el hombre sólo llamaba para venderme no sé que producto, un seguro de vida que te cubría hasta la muelas. Ha metido la directa y se ha estado hablando 1-2 mintuos sólo. Cuando he notado que ha dejado un espacio de silencio le he dicho que no me interesaba. De nuevo, llevas el pagaré el día antes y te escupen en la cara. Y una semana más tarde te quieren vender un producto financiero. Estos no se han enterado como se hacen los negocios.Tomad nota, dando buen servicio, teniendo vocación de servicio, siendo noble y escuchando al cliente. Escuchar el cliente con sentido común, no que una vez al año me llame una persona de un centro de llamadas para hacer un encuesta de satisfacción. Se ha perdido mucho por el camino…

La reacción que no llega

Yo no sé en qué mundo viven los bancos, y por que tardan tanto en reaccionar y ver que muy bien no lo están haciendo. Empezando por las estafas descaradas que han hecho con las preferentes, continuando con las primas que se han pagado los directivos en estos tiempos y acabando con el pésimo trato humano y poca vocación de servicio que te encuentras en muchas oficinas.

Nosotros hemos salvado a los bancos

El sistema bancario en España se iba al garete y los han rescatado con nuestro dinero. El dinero de nuestros impuestos, que son los ingresos del estado. Ese dinero que se ha ido al FROB para sufragar pérdidas de los bancos y se ha quitado de servicios sociales. Ese dinero que ha servido para rescatar un banco, para que endosara los “activos tóxicos” al banco malo y saneara sus cuentas. Esos “activos tóxicos” que son esas casas que han perdido muchos. Todavía tengo gravada una imagen que vi haciendo zapping en un programa, no sé si era en la Cuatro, solo lo puede sufrir unos minutos. Salía una pareja joven, con niños pequeños. No tenían trabajo ni dinero. Comían del banco de alimentos, de cosas caducadas que les daban. Me quedó gravada en la retina la imagen del padre, cómo abría un tetrabrik de leche, caducada de hacia meses, empinaba el tetrabrik y la probaba. Lo escupía. No, esta leche está mala, no se les puede dar a los niños. Joder, joder, que lejos se ha llegado, y estos pavos de los bancos todavía no se dan cuenta. Todavía te ofrecen invertir en fondos cuando saben que les deben pasta con la hipoteca que tienes con ellos.

Ese recuerdo de mis abuelos y la panadera

Y lo malo de todo esto es que ya recuerdo de pequeño que mis abuelos ya renegaban de los banqueros. Y de pequeño recuerdo que no lo entendía. A mi el oficio de banquero me parecía igual al oficio de panadero. Y ahora que soy grande veo la diferencia. Cuando voy a comprar pan con mi hijos la panadera nos hace una sonrisa. Les dice cosas a los niños y les regala una panecillo gratis. Y jamás me ha intentado vender una barra de más o un pan de quilo, ni nada de eso. Esa panadera si que sabe de hacer negocios, porque hacen el pan bueno, tiene vocación de servicio, te atiende amablemente y es noble. Y eso es lo que hace que siga yendo y comprando. Si los bancos aprendieran de las panaderías esta sociedad ganaría mucho.

 

2 comments Write a comment

  1. Desgraciadamente todos los bancos son iguales. El otro día entré en una sucursal del Sabadell y creí haber adquirido el poder de ser invisible. Como bien dices, los bancos como los médicos.

    • Gracias Gustavo por tu opinión. Conozco ese efecto de hombre invisible, que rabia da. Habrá que entrenarse para poner cara de simpático y tío enrollado, a ver si hay más suerte. Saludos. Marcel.

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