Reflexiones sobre el día del referendum en Catalunya

Oct 3, 2017 - Marcel Odena

Lo primero que voy a decir es que amo Catalunya, mi tierra, la tierra de mis familia, de mis ancestros, de mis hijos, de mis amigos, de mis conocidos, gente que vino de otros sitios de España a buscar un futuro mejor y lo encontraron, con su esfuerzo diario y su voluntad de convivencia. Y que se encontraron una gente, personas como mis abuelos, amables, generosos, que generalmente han cambiado al castellano cuando encuentran a una persona que habla castellano, por citar un detalle, aunque entienda el catalán, simplemente por pensar que era de buena educación. Y esta convivencia ha hecho que este país evolucione e integre. Yo mismo, en mi casa se habla catalán y castellano a partes iguales, mis hijos hasta hace poco, con pocos años tenían dificultad para saber cuando hablaban catalán y cuando hablaban castellano, porque cuando eres un niño y hablas la lengua de tu padre y de tu madre no le pones etiquetas a las cosas, hablas con palabras de una manera a tu padre y con palabras parecidas a tu madre, sin ser muy consciente que son dos idiomas diferentes. ¿Y esto es excepcional? No, se da en otras familias, conozco varias.

¿Y por qué mi mente arranca este artículo con esta idea? porque supongo que aquí nace el origen de todo, no es un idioma lo que hablamos aquí en Catalunya, es una cultura, un “taranà”, una manera de ser. Que va modificándose con la evolución, porque está claro que mis hijos viven en una realidad cultural diferente a la que yo viví. Y como me alegro de esto, de enriquecerme de la cultura castellana. Cuando se va a la una, con amor todas las culturas son bonitas, todas enriquecen, todas suman.

Y esta realidad, quizás por primera vez la explico en público, mi realidad, es la que vivimos muchas famílias en Catalunya. Una sociedad que ha sabido vivir en comunión, aceptando la diversidad de unos y otros, y respetando la cultura de unos y otros.

El viernes antes del referendum hablé por teléfono con un cliente que tengo en Madrid, me atrevería a decir que hay un punto de amistad en nuestra relación, y sin duda de respeto y admiración mutua. Esta persona me atrevería a decir que representa el perfil tan madrileño como yo el perfil catalan. Jamás hemos tenido una discusión. Este viernes él saco el tema del referendum, jamás hemos hablado de política pero ese día sacó el tema, hablamos brevemente del tema y tan amigos. Él tenía, desde mi punto de vista, una visión muy sesgada de “mi realidad”, me sorprendió su creencia de que aquí nos tienen “comidos el coco los políticos”. Yo le dije que no era así, y lo resumí diciéndole: “tendrías que vivir aquí para vivir la “gota-malaya” que nos han ido haciendo a los catalanes los últimos años, en especial el gobierno del PP.

¿Un ejemplo? el tema de la lengua. Los catalanes somos capaces de pagar peajes en las autopistas años y años y “apechugar” estoicamente, pero que nos toquen la lengua, la cultura lo soportamos poco. Es un sentimiento especial, que es difícil de explicar si no te ha ocurrido. Pero trata de imaginar que ahora viniese un gobierno a buscarte las cosquillas con la lengua que tu hablas, ¿Te gustaría? seguro que no. Es sólo una pequeña anécdota, pero creo que es justo decir que de unos años a hoy Catalunya a ido perdiendo en todo, en inversión en infraestructuras, en inversión en la educación, en la sanidad, etc.

Ahora podríamos entrar en una genésis de cómo se ha llegado al Referendum “ilegal”, que daría para otro artículo (y que yo tampoco sabría escribir porque se de la misa la mitad), el caso es que el dia del referendum para decidir sobre el futuro de Catalunya llega, el 1 de Octubre de 2017 con imágenes de una violencia brutal que quedaran grabadas en la retina de muchas personas. Aquí te dejo unas cuentas reflexiones sobre el día del Referendum en Catalunya de 1 de Octubre de 2017:

MIEDO. Y digo miedo en mayúsculas. Yo sentí miedo el domingo. Dicen que se es cobarde cuando se tiene miedo y no se actua. Y que se es valiente cuando se tiene miedo y se actua. Y esto tuve que recordarme a mi mismo para hacer piña delante de mi colegio y defender mi derecho a voto, el derecho de mis vecinos a su voto, fuera el que fuera, y literalmente. Yo por ejemplo fui a votar en un colegio (el que me tocaba) y fui a hacer piña en el colegio de mis hijos, que no era en el que yo había dipositido mi papeleta. ¿Qué más da? Los que estabamos en esa calle estabamos con la misma convicción, que el derecho a voto no nos los puede quitar nadie y menos con la fuerza. Y todos sabíamos que en cualquier momento podía entrar por un extremo o por el otro de la calle (o por los dos y acorralarnos) la policía nacional de España o la Guardia Civil y descargar una paliza que nos enviaban al hospital. Los de mi colegio tuvimos la gran suerte que no pasó nada y nadie salió herido, pero no se puede decir de otros colegios. Por citar uno, en el colegio Nostre Llar de Sabadell la policía repartió mucha violencia gratuitamente. ¿Contra quien? Gente INDEFENSA. Y escribo INDEFENSA en mayúsculas, porque era gente que al ver la policia ofreció resistencia pasiva, muchos levantaban los brazos en alto, en plan si quieres pégame pero no voy a apartarme de la puerta de mi colegio, y aun así la policía cargo brutalmente con estas personas. Creo que no hace falta poner ningún video en este artículo para dejar constancia, Twitter y la red va llena de videos espeluznantes.

¿Quién más tuvo miedo? seguro que mucha gente pero puedo afirmar que mis hijos también tuvieron miedo, mucho miedo. Yo fui a votar por la tarde. Ya habían sucedido los lamentables hechos de violencia contra la gente del pueblo y por Whatsapp, Twitter empezaron a circular estos videos. Yo vi alguno sin darme cuenta que mis hijos también los vieron mirando mi móvil. Quedaron atónitos. Consecuencia: cuando les dije que me acompañaran a votar se pusieron a llorar, no querían que les pegasen, incluso me dijeron, “no quiero morir”. Fue un error que vieran esos video, debería haber protegido más esto, pero en cualquier caso sucedió y este fue el efecto. Les dije que no les iba a pasar nada y que yo era el primero que no permitiría que les pasara nada, pero de nuevo, el miedo y superar el miedo, ser valiente. Y esto es lo que hicieron miles de personas, vencer su miedo, poner en riesgo su bienestar, sus salud por una causa, el derecho a voto, el derecho a que nadie te cierre la boca a la fuerza, el derecho a su libertad de expresión.

CONDENA A LA VIOLENCIA. Yo lo tengo clarísimo, condeno la violencia con que se atacó a personas INDEFENSAS, por querer expresar su opinión, por votar. A nadie se le escapa que este referendum se ha hecho a “trancas y barrancas”, ha sido una especie de “milagro” que se pudiera llevar a cabo, una obra de ingeniosidad de miles de personas que han sorteado todos los obstáculos que puso el gobierno del España. El domingo había: urnas, papeletas, mesas electorales, etc.. Todos sabemos que habría sido mucho mejor hacerlo con más garantías, pactadamente con el Estado español, con mejores condiciones, pero fue un milagro poderlo hacer. Digo esto porque no sería muy difícil para el gobierno del España ARGUMENTAR que el resultado del referendum no era válido, y siendo honestos tendríamos que darles la razón, o parte de la razón, pero por qué decidieron cargar con esa brutalidad contra la gente INDEFENSA de la calle? Una vez hecho, hay una pregunta muy clara, ¿Tu condenas la violencia que se aplicó a las personas de la calle simplemente para defender su ideas? Aquí hay un punto de inflexión creo yo.

INDIGNACIÓN. ¿Si tu hubieras vivido lo que hemos vivido muchos de nosotros, no estarías indignado? ¿Por qué? ver cómo le rompen la cara a tus vecinos, a tu pueblo, por defender sus ideas, por reivindicar pacíficamente su derecho a voto. Y luego ni tan siquiera condenar por parte de los gobernantes de España el uso desmesurado de la fuerza contra la gente INDEFENSA de la calle. Por cierto, he oido un tertuliano que afirmaba que en la orden de la jueza ordenó que las fuerzas actuaran pero, y siempre hay un PERO, con una coletilla final, una coletilla que venía a decir siempre y cuando no ponga en riesgo la seguridad ciudadana. Aquí también habría que preguntarse donde está el acato a la ley y la polícia que debía cumplir con la orden judicial, porque lo de la seguridad ciudadana lo omitieron.

Más indignación por sentirnos desamparados ante la Unión Europea. Habíamos crecido pensando que la Unión Europea se fundaba en unos valores, esos valores de la Francia “igualdad, fraternidad, libertad”. Bueno, no seremos ingenuos y ya teníamos muchos síntomas que no era así, como el rescate de la banca a costa de cargar contra la población, los paises del Norte pidiendo a los gobernantes del Sur que apretaran contra el pueblo. Y los refugiados, hay que mirar muy para el otro lado para no quererlo ver, ¿qué valores hicieron que en España prácticamente no se acogieran refugiados?. Pero bueno, dicen que las injusticias parecen menos cuando las sufren los otros. Y es bien cierto, ahora que los población de Catalunya se siente tan herida, violada, maltratada se hecha en falta voces de la UE que condenen la violencia y hagan un paso al frente.

ESPERANZA. ¿Cabe espacio para la esperanza? Yo creo que sí, ¿Dónde? En la fuerza de la gente, esa fuerza que ha hecho que aun teniendo miedo todos aportaramos nuestro granito de arena para defender nuestras ideas, nuestra convicción que hay una manera mejor de construir una sociedad. No se si te has fijado en el simbolismo que supone votar en un colegio (electoral), en el colegio donde van tus hijos o los hijos de tus vecinos. Vas a ejercer tu derecho a voto, vas a dar tu opinión donde tus hijos se educan, donde se forman para ser personas de provecho el día de mañana. Y yo creo que subconscientemente mucha gente que estaba delante de la puerta, enganchados como cebollas, y la policia tirando de ellos y no podían desengancharlos defendían el futuro de sus hijos, la convicción que esa escuela, ese templo sagrado tenía en su interior más que una urna con papeletas, tenía algo más poderoso que eso, el derecho que nadie te cierre la boca por la fuerza, la convicción de luchar con los argumentos, con los votos, la LIBERTAD.

EL PASADO. El pasado, esa guerra civil indeseada que sufrió España, ese fallo de la comunicación (me acuerdo de una canción de Guns and Roses que decía, “civil war…. a failure of communication”), esa dictadura interminable, esos 40 años de privación de LIBERTAD. Ese acoso a la cultura catalana. Quién ha vivido aquí sabe de lo que hablo, nuestros queridos abuelos y padres nos lo explicaron, no poder hablar tu lengua materna. Esa CICATRIZ jamás quedó curada en Catalunya. Por eso nos afecta tanto cualquier ademán de ataque a nuestra cultura. ¿Y adónde vamos? ¿No ha sido posible dialogar antes? ¿No se ha podido encontrar una solución POLÍTICA al conflicto “catalan”? Y digo política, no judicial. Estamos hartos del mantra de la Constitución (y mira que yo nací con la Constitución y la creí durante muchos años), del Tribunal Constitucional, es demasiado flagrante como se barre para casa como para que creamos que estos organismos son independientes como debería ser una buena separación de poderes. La solución a este conflicto tenía que ser, y debería ser, política. ¿Y por qué no se llegó a una solución política? Quizás porque nace de la no aceptación que Catalunya es un pueblo con su cultura y su nacionalidad, integrada por muchas personas con muchos matices pero con un grueso de población que siempre se ha sentido de su nacionalidad, la Catalana, por delante de todo. Y voy a decir más, que perdieramos la guerra del 1714 no significa que nos sintamos derrotados ni que hayamos renunciado a nuestra cultura, a nuestra singularidad como nación. También sabemos que hay un abanico muy amplio de sensibilidades, y de personas que no se sienten así, que SIENTEN su pertenencia a España y aprecian Catalunya pero como parte de Espanya, muy bien. Con armonia todos contentos pero qué pasa cuando el gobierno de España lleva unos años castigando Catalunya, o así es como me siento yo, y espero que no pienses que algún político de turno me está arrastrando a pensar esto. Los políticos llevan años a remolque de la sociedad civil. Artur Mas parecía que era el eje del mal del gobierno de España porque lideraba “el proceso” y bastó con que la CUP le dijera que hiciera un paso al lado y tuvo que salirse del paso para que tomara el relevo otro, que por cierto yo ni conocía anteriormente, un tal Puigdemont. ¿Tu crees que Mas nos comió el coco para que salieramos el 11-S, año tras año? ¿Tu crees que estos gobernantes nos comen el coco para que miles de personas salgamos al balcón a las 22h cada día a hacer una cacerolada como símbolo de protesta? Esto es nuestra resistencia pacífica, nuestra manera a lo Gandhi de decir, no estamos de acuerdo, no nos parece bien lo que estáis haciendo con Catalunya, y que llevamos años manifestándolo en la calle en ocasiones como el 11-S.

A partir de aquí, el futuro es incierto pero espero que sigamos con nuestra convicción de ser un pueblo pacífico e idealista, de luchar para una sociedad mejor, que construimos entre TODOS, con la diversidad de personas que siempre ha habido en Catalunya, cada día, con hechos, con hechos como cogernos de los brazos entre vecinos para proteger el colegio de nuestros hijos, por proteger nuestra libertad, más allá de si votamos SÍ o NO o no fuimos a votar.

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