Viajar es tan necesario, uno sale de su rutina y de sus esquemas. Viajar a otros países le hace sentir a uno poca cosa. No dominar ni siquiera el idioma le hace sentir a uno de lo más tonto, inseguro. Tampoco conoces bien la cultura, las reglas no escritas, ni menos las leyes, así que si eres de los que calibras riesgos te hace sentir como andar por un frágil terreno, sin saber si donde pones el pie está bien puesto.

Todo esto lo digo a raíz de un viaje que hemos hecho estos días aprovechando los días de fiesta de Semana Santa. Hemos ido a Francia, a Gruissan como centro de operaciones, y escapadas a Narbona y Béziers.

Me ha gustado mucho la experiencia, y repetiría, pero lo que digo, le hace a uno salir de su rutina y romper esquemas. Un día fuimos a Narbona, allí hay un mercado cubierto, con mucha vida y ambiente, y sitios para comer. Dimos la vuelta al mercado, salimos a la calle para ver Narbona, y volvimos al cabo de un rato. Debía ser la una, mi mujer e hija pidieron una comida para llevar a un sitio tipo árabe, y la chica dijo que no, que ya no lo podía servir. Al lado había un restaurante de esos que te sientas en un tamborete, había muchos franceses comiendo un plato con carne como cruda, con un huevo encima, ah! y una banderilla con la bandera de Francia. Pensé que era una buena idea probarlo, pero el protocolo no lo entendí, había varios taburetes libres, pero no te dejan sentar, te hacen dar la vuelta, y hacer cola en la otra punta. En fin, lo que digo de los códigos o reglas no escritas de cada sitio.

En Gruissan pudimos comer un día en un restaurante. El camarero fue muy amable, y comimos de maravilla. Realmente te das cuenta del buen nivel de cocina que tienen los franceses, vayas donde vayas, saben cocinar, todo exquisito, sabroso, saben combinar las carnes con acompañamientos, etc.

Mi mujer tiene razón, admiramos mucho las culturas del norte, para arriba de España, que si se organizan mejor, que los horarios son mejores, etc., pero cuando te dicen que ya no te cogen en un restaurante por el horario la verdad que sale todo tu rechazo a esa filosofía. Es la mejor manera de organizarse, y conciliar la vida laboral con la familiar, pero cuando quieres comer y te dicen que es tarde, pues eso, jode.

A veces siento como una sensación surrealista al viajar, en pocas horas cambias de contexto, idioma, cultura, ciudad, paisaje. En Béziers por ejemplo parece como si estuvieras en una ciudad medieval, las calles muy al estilo medieval, con mucha vegetación, flores, etc. La gente de Béziers es lo que ve cada día cuando pone el pie en el suelo, lo ve normal, pero cuando lo comparas con tu día a día flipas, tienes una sensación surrealista.

Otra reflexión que me he hecho es que tus amigos son como una red neuronal, que te ayuda a recomponer el pasado (gracias queridos amigos). Resulta que ya había estado aquí en Narbona, Béziers, etc. haciendo un recorrido en barco por el canal du Midi, fue un viaje con amigos para celebrar nuestros 30 años. Claro, ha llovido bastantes años, y tienes unas nebulosas en tus recuerdos considerables. Uno de mis amgiso nos mandó alguna foto del momento, qué bonito.

Dicen que hay que vivir el presente, el “present moment awareness” que dice el gran Deepak Chopra, y es verdad. Cada instante, vivirlo en ese momento.

La memoria es como un castillo de arena, se aguanta y aguanta pero llega un momento que el agua invade ciertas zonas y se empieza a desmoronar parte del castillo. Es allí cuando uno se agarra a las fotos, notas, escritos, amigos que le recuerdan partes de la historia, familia, etc.

Hoy cuando he vuelto a Sabadell, he tenido una sensación que me da un poco de vergüenza, y es la calma de respirar que vuelves a un lugar conocido, sabes el idioma, el catalán y el español, no solo el idioma, sino todas las frases hechas, los dobles sentidos, los "tonitos" con los que te pueden decir una frase. Sabes gran parte de las reglas, normas y leyes en las que te mueves. Te sientes como en casa. Aunque no seamos la sociedad mejor del mundo, te sientes entre los tuyos, sabes que te miras y conectas con el que tienes delante, seguramente si te mirara ahora a ti 3 segundos conectaríamos. Hay gestos, miradas muy culturales y cuesta mucho sentir esto cuando estás solo unos días de guiri en otro país. Aun así, hay que hacerlo, y forzarse a conocer mundo.

¡Que tengas feliz domingo y semana!

Marcel

PD: qué rollo esto del cambio de hora.

Suscríbete

Publico los domingos. Recibe en tu email los nuevos artículos.